viernes, 11 de julio de 2014

NI BIEN NI MAL

Vivimos en un mundo de dualidades, tenemos el frío y el calor, el día y la noche, lo feo y lo bonito…  hay infinidad de sustantivos y adjetivos que tenemos para describir nuestra experiencia el mundo que nos rodea. Y por qué digo nuestra experiencia, porque lo que yo distingo como frio o caliente, sabroso o insípido es mi experiencia, mi interpretación de lo que tengo enfrente y que puede ser distinta a la tuya.

Y tenemos dos palabritas  que usamos muy a menudo para describir nuestra vida: bien y mal.

Cuando algo no sale “bien” creemos que lo que hacemos o lo que somos está “mal”. Describirnos así, nos cierra las posibilidades de hacer algo distinto. Para juzgar algo como bueno o malo necesitamos un punto de referencia. Cuando estamos hablando de lo bueno y lo malo en tu vida el punto de referencia es tu RESULTADO, ¡lo que quieres que pase!

En Coaching, tus actos no son ni buenos ni malos, ¡FUNCIONAN o NO FUNCIONAN!

¿Lograste lo que quieres? Entonces ¡Felicidades! lo que hiciste ¡funciona!

¿No lo lograste? Hay que hacer algo que funcione, de acuerdo a lo que quieres.

Hay veces que cambiar a algo que funcione implica hacer algo distinto, otras veces significa mirar la situación con otro enfoque ¡para encontrar acciones que antes no vimos!

Hoy quiero proponerte que cambies la manera de ver tus acciones, tus hábitos y tus creencias. En vez de encerrarte en pensar si está bien o mal lo que hago. 

¡Concéntrate en pensar en lo que quieres y pregúntate si lo que haces te funciona para concretar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por compartir tu punto de vista.